## Responsabilidad contractual: qué es y cuándo se aplica
La responsabilidad contractual surge cuando una de las partes de un contrato válido incumple alguna de las obligaciones pactadas. Para que exista es necesario que haya un contrato, que se produzca un incumplimiento y que exista un nexo causal entre ese incumplimiento y el daño sufrido. En estos casos, el perjudicado puede exigir que se cumpla lo acordado o, si ya no es posible, una indemnización que cubra el daño emergente y el lucro cesante. Por ejemplo, si un proveedor no entrega la mercancía en el plazo fijado, el comprador puede reclamar los costes ocasionados por el retraso.
## Responsabilidad extracontractual: origen y fundamento
También denominada responsabilidad aquiliana, la responsabilidad extracontractual se basa en el principio general de no causar daño a otro. No requiere la existencia de una relación previa entre las partes: basta con que una persona cause un daño a otra por acción u omisión culposa o negligente. Sus requisitos son la existencia de una acción u omisión antijurídica, la culpa o negligencia, la existencia de un daño y la relación de causalidad entre la conducta y el daño. Un ejemplo típico es el accidente de tráfico en el que un conductor atropella a un peatón por no respetar un semáforo. El lesionado puede reclamar la reparación íntegra de los daños sufridos.
## Principales diferencias entre ambas responsabilidades
– **Relación previa**: en la contractual existe un acuerdo entre las partes; en la extracontractual no hay relación preexistente.
– **Contenido de las obligaciones**: en la contractual se exige el cumplimiento de lo acordado; en la extracontractual se exige respetar el deber general de no causar daño.
– **Plazos de prescripción**: las acciones derivadas de responsabilidad contractual prescriben generalmente a los cinco años, mientras que las extracontractuales lo hacen al año desde que se conoce el daño y el responsable, aunque hay supuestos especiales.
– **Limitación de daños**: en la contractual se indemnizan los daños previstos o previsibles en el momento de contratar; en la extracontractual se reparan todos los daños causados, incluidas consecuencias indirectas.
## ¿Qué hacer ante un incumplimiento o un daño?
Si has sufrido un daño por el incumplimiento de un contrato, conviene revisar detenidamente las cláusulas para determinar las obligaciones incumplidas y las opciones de reclamar. Cuando el daño procede de la actuación negligente de un tercero sin relación previa, el procedimiento se regirá por la responsabilidad extracontractual y será necesario acreditar la conducta, el daño y la relación causal mediante pruebas.
En ambos casos es recomendable recopilar toda la documentación (contratos, facturas, partes de accidente, informes médicos) y contactar con un abogado especializado para valorar la viabilidad de la reclamación, calcular los daños y preparar la demanda. Actuar con rapidez es clave para no perder el derecho por prescripción.
## ¿Cómo puede ayudarte un abogado civil?
Analizar si un daño se debe a un incumplimiento contractual o a una conducta extracontractual no siempre es sencillo. Como abogado especializado en Derecho Civil, puedo estudiar tu caso, identificar el tipo de responsabilidad aplicable, calcular los daños y formular una estrategia de reclamación. Atiendo principalmente en Murcia, Cartagena, San Javier y Orihuela. Si necesitas asesoramiento legal, ponte en contacto conmigo a través de mi formulario de contacto. Con mi experiencia, te ayudaré a reclamar lo que te corresponde y a defender tus derechos de forma eficaz.